La hinchazón después de una blefaroplastia es predecible, no aleatoria, tanto en el párpado superior como en el párpado inferior. Estos 5 factores suelen determinar si el aspecto “presentable” llega en 10–14 días o si aparece edema residual durante semanas (y, en casos lentos, hasta 2–3 meses), porque el tiempo de recuperación depende de lo que ocurra en las primeras 24 horas, del manejo de la incisión, de la respuesta inflamatoria del tejido y de cómo reaccionan la piel, el músculo y el drenaje local. La clave no es repetir “es normal”: la clave es entender por qué pasa, cómo evoluciona y qué medidas realmente ayudan a reducir la inflamación y cuándo deja de encajar en un postoperatorio normal.
La realidad de la hinchazón después de una blefaroplastia

Qué está pasando en los tejidos tras la cirugía
La hinchazón (edema) es líquido que se acumula en los párpados como respuesta a la cirugía. No es “daño” en el sentido alarmante de la palabra: es el resultado de que el organismo activa su respuesta inflamatoria para reparar.
La piel del párpado lo hace todo más visible
La piel palpebral es extremadamente fina (en torno a 0,5 mm), por eso cualquier cambio se nota mucho: un edema pequeño parece enorme. Además, el área está llena de microvasos y estructuras delicadas, y el drenaje linfático trabaja a contrarreloj tras la manipulación quirúrgica.
Por qué se inflama: inflamación útil, no “complicación”
Tras la cirugía, se liberan mediadores (como histaminas y prostaglandinas) que aumentan temporalmente la permeabilidad capilar. Eso facilita que lleguen células y factores necesarios para la reparación… y, como efecto secundario, aparece edema.
Idea clave: la hinchazón forma parte del proceso de curación. El objetivo es que siga un patrón normal y que se gestione bien para que no se prolongue más de lo necesario.
Cronología real: día a día y semana a semana del postoperatorio
La evolución típica no es lineal: sube, hace pico y baja.
Días 0–3: el pico (48–72 horas)
- Lo más habitual es que la hinchazón aumente y alcance su máximo entre el día 2 y el día 3.
- Es frecuente despertar con los párpados tan hinchados que cuesta abrirlos: el edema tiende a acumularse más al estar tumbado.
Conclusión clínica: el pico en 48–72 horas es esperado; no es el momento de evaluar resultados ni de sacar conclusiones.
Días 4–7: empieza la bajada “de verdad”
- La mayoría nota una mejoría clara.
- Los hematomas pueden verse más “aparatosos” aunque la hinchazón baje: cambian de color y se redistribuyen.
Semanas 1–2: recuperación visible (≈80% en muchos casos)
- En una gran parte de pacientes, alrededor del 80% del cambio visible ya se aprecia a los 10-14 días: el contorno se define y el edema baja lo suficiente como para retomar rutina social.
- Aun así, puede quedar hinchazón leve por la mañana o al final del día.
Semanas 3–6: edema residual y asimetrías temporales
- Pequeñas diferencias entre un ojo y otro son frecuentes y no significan “blefaroplastia mal hecha”.
- La sensibilidad al tacto, cierta tirantez y la sensación de “párpado pesado” pueden persistir.
Hasta 3 meses: el acabado final en recuperaciones lentas
En algunos casos, el edema residual tarda más en apagarse. No es raro que el acabado final se consolide entre las 6 y 12 semanas, especialmente si hubo blefaroplastia inferior, combinada o factores sistémicos.
Blefaroplastia superior, inferior o combinada: no inflaman igual
La técnica y la zona influyen mucho en la hinchazón postoperatoria.
Blefaroplastia superior
- Suele producir menos edema.
- La bajada suele ser más rápida y el “aspecto social” llega antes.
Blefaroplastia inferior
- Tiende a dar más hinchazón porque suele requerir mayor manipulación de tejidos y puede afectar más al drenaje linfático local.
- Es más habitual que quede edema residual varias semanas.
Blefaroplastia superior e inferior (combinada)
- Mayor inflamación inicial y recuperación por fases: primero baja lo más llamativo, luego se refina el contorno.
Cómo reducir la hinchazón después de la cirugía de párpados y cuándo sí preocuparse

Los 5 factores que determinan si se recupera en 10 días o en 3 meses
La variabilidad entre pacientes no es caprichosa. Suele explicarse por estos puntos:
1) Tipo de cirugía y nivel de manipulación tisular
- Inferior y combinada suelen inflamar más.
- Procedimientos asociados (por ejemplo, cantopexia, resurfacing, etc.) pueden sumar inflamación.
2) Edad y eficiencia circulatoria
Con el tiempo, la microcirculación y el drenaje pueden ser menos eficientes. Eso no “estropea” el resultado: solo cambia el ritmo de desinflamación.
3) Condiciones sistémicas preexistentes (la gran olvidada)
Aquí aparece el gran diferencial clínico: cuando el edema se alarga, a menudo hay un factor de base que se amplifica con la cirugía.
- Rosácea (sobre todo vascular): puede aumentar reactividad e inflamación periocular.
- Hipertensión no controlada: incrementa riesgo de sangrado y hematomas, que a su vez prolongan edema.
- Alteraciones tiroideas (incluido hipotiroidismo): pueden enlentecer procesos de cicatrización y favorecer hinchazón persistente.
- Diabetes: puede retrasar reparación y prolongar inflamación.
- Alergias/ojos reactivos/rinitis alérgica: predisponen a edema más prolongado por reactividad local.
Mensaje práctico: muchas “recuperaciones lentas” no son complicaciones; son biología + contexto clínico.
4) Hábitos que aumentan edema: sueño, sal, alcohol, tabaco
- Poco sueño y estrés elevan retención y reactividad.
- Sal alta y ultraprocesados aumentan retención sistémica.
- Alcohol y tabaco empeoran microcirculación y prolongan inflamación.
5) La variable oculta: rellenos antiguos (fillers) y edema persistente
Una causa sorprendentemente común de hinchazón prolongada es la presencia de fillers residuales (muchas veces de años atrás) que el paciente ya no recuerda. La cirugía puede “despertar” esa zona y generar edema crónico o irregularidad.
Cómo se detecta cuando hay dudas
En casos seleccionados, una ecografía de tejidos blandos (dermatológica) puede ayudar a identificar material de relleno residual y diferenciarlo de otras causas.
Qué hacer para minimizar la hinchazón en el postoperatorio de una blefaroplastia
Primeras 48 horas: el tramo más importante
Aquí se decide gran parte del edema visible de la primera semana.
Compresas frías (protocolo práctico)
- 15–20 minutos sí, 15-20 minutos no, repetido mientras se está despierto durante las primeras 24–48 horas.
- Nunca aplicar hielo directo sobre la piel: siempre con barrera (gasita o paño fino).
Cabeza elevada
- Dormir con el tronco incorporado (reclinable o varias almohadas) reduce presión de fluido en párpados.
- Por la mañana, incorporarse despacio y mantener postura erguida ayuda a que el edema baje.
Reposo real
- Evitar esfuerzos, pantallas prolongadas si molestan, y cualquier cosa que dispare pulso/presión.
Detalle clínico muy repetido en consulta: cuando el frío se hace “a ratos” o se abandona el día 1, la hinchazón suele durar más; no es magia, es fisiología.
Lo que más prolonga la inflamación (errores comunes)
Sal alta y ultraprocesados
- El sodio alto favorece retención sistémica y se nota especialmente en párpados.
- Objetivo razonable: dieta baja en sal, evitando embutidos, quesos curados, salsas, sopas preparadas y snacks.
Calor: sol, sauna, vapor, fuentes de calor
- El calor vasodilata y puede “reactivar” edema.
- En exteriores, gafas de sol y protección solar son aliados.
Ejercicio intenso y esfuerzos
- Mejor evitar ejercicio extenuante durante 3–4 semanas (o el tiempo que marque el equipo quirúrgico).
- Agacharse, levantar peso o hacer fuerza aumenta presión y puede empeorar edema/hematoma, sobre todo en las primeras 2 semanas.
Tocarse los ojos, frotar, manipular costras
- Puede inflamar más, abrir microheridas y retrasar cicatrización.
- Si hay picor o sequedad, se maneja con lo pautado (lágrimas artificiales, cremas lubricantes nocturnas, etc.).
Lentes de contacto demasiado pronto
- Pueden irritar y aumentar inflamación. El retorno debe ser progresivo y según indicación médica.
Nutrición y hábitos que ayudan a desinflamar
Sin promesas mágicas, pero sí con lógica clínica:
- Hidratación: suficiente agua facilita equilibrio hídrico.
- Antioxidantes y antiinflamatorios dietéticos: arándanos, espinaca, frutos secos, aceite de oliva.
- Proteína suficiente: esencial para reparación tisular.
- Evitar: ultraprocesados, comidas muy saladas, alcohol (al menos al inicio del postoperatorio).
Hinchazón normal vs señales de alarma: cuándo consultar
La gran diferencia entre un postoperatorio normal y uno que requiere evaluación es el patrón.
Esto suele ser normal
- Pico de hinchazón en días 2–3.
- Asimetría temporal: un ojo más hinchado que el otro.
- Hematomas que cambian de color.
- Edema residual leve durante semanas.
- Sensibilidad al tacto y sensación de tirantez.
Esto requiere consulta médica
- Hinchazón que aumenta tras el día 7 en lugar de disminuir.
- Enrojecimiento marcado con calor local y secreción.
- Dolor intenso que no cede con la medicación pautada.
- Fiebre.
- Cambios visuales importantes (visión borrosa persistente, dolor ocular severo, dificultad real para cerrar el párpado).
“Blefaroplastia mal hecha” vs inflamación: por qué no conviene juzgar pronto
Durante los primeros 10–14 días, el edema puede:
- Redondear el párpado,
- Cambiar el pliegue,
- Crear asimetrías,
- Dar sensación de “ojo raro”.
Eso no define el resultado final. El juicio estético serio llega cuando la inflamación baja y los tejidos se asientan.
Cuándo sí se valora antes: cuando hay signos funcionales (cierre incompleto, irritación severa, problemas visuales) o signos de infección/hematoma importante.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la hinchazón después de una blefaroplastia?
Suele alcanzar su pico en 48–72 horas, mejora de forma clara en 7–14 días y puede quedar edema leve varias semanas. En recuperaciones lentas, el refinamiento puede tardar hasta 3 meses.
¿Es normal tener un ojo más hinchado que el otro?
Sí. Es muy frecuente por diferencias de manipulación, factores posturales, drenaje y microhematomas. Lo importante es que ambos sigan tendencia de mejora.
¿Cómo acelerar la recuperación: frío o calor?
En los primeros días, frío. El calor temprano suele empeorar. El momento de introducir calor (si se introduce) depende del caso y de la pauta del equipo médico.
¿Cuándo se puede volver a trabajar?
Muchos pacientes retoman trabajos no físicos alrededor de 10–14 días, según el tipo de blefaroplastia, el edema y los hematomas.