La lipotransferencia es una técnica quirúrgica en la que se extrae grasa de determinadas zonas del cuerpo para su posterior injerto en áreas que requieren volumen o definición. Se trata de un procedimiento cada vez más solicitado en cirugía estética debido a sus múltiples ventajas, como el uso de tejido autólogo (es decir, del propio paciente), la mejora en la armonización corporal y la naturalidad de los resultados.
El avance de las técnicas quirúrgicas ha permitido optimizar la viabilidad de los injertos grasos, logrando una mayor tasa de supervivencia celular y una integración más eficaz en los tejidos receptores. Sin embargo, no todas las personas son candidatas ideales para esta intervención. Existen factores específicos que deben analizarse antes de someterse a una lipotransferencia para garantizar resultados satisfactorios y seguros.
Cómo se realiza la lipotransferencia
La lipotransferencia consta de tres fases fundamentales: extracción de la grasa, purificación del tejido y su reinyección en la zona deseada. Cada etapa debe realizarse con precisión para optimizar la viabilidad del injerto graso y conseguir resultados naturales. El éxito del procedimiento depende de la correcta ejecución de estos pasos.
Extracción de la grasa
La obtención del tejido adiposo se realiza mediante una liposucción suave con cánulas finas. Esta técnica permite preservar la integridad de las células grasas y minimizar el trauma en los tejidos circundantes. Las zonas más utilizadas para la extracción son el abdomen, los flancos y los muslos, donde suele haber suficientes depósitos de grasa disponible.
Purificación y procesamiento del tejido graso
Una vez extraída, la grasa se somete a un proceso de purificación para eliminar impurezas y fluidos no viables. Métodos como la decantación, la filtración o la centrifugación a baja velocidad ayudan a seleccionar las células más aptas para el injerto. Este paso es clave para mejorar la integración del tejido adiposo en la zona receptora.
Injerto y redistribución de la grasa
La grasa purificada se reinserta en pequeñas cantidades mediante microcánulas. Se distribuye en distintos planos para favorecer su integración y vascularización, evitando la reabsorción excesiva. Una colocación uniforme garantiza un resultado natural, con mejoras en volumen y contorno. La precisión en esta fase influye en la armonía y la durabilidad del injerto graso.
Áreas del cuerpo en las que se puede aplicar la lipotransferencia
Esta técnica se emplea en diversas zonas corporales con fines estéticos y reconstructivos. Uno de los usos más frecuentes es el aumento de glúteos, donde el tejido adiposo se utiliza para mejorar la proyección y contorno sin necesidad de implantes. También se aplica en el rejuvenecimiento facial, logrando restaurar volúmenes perdidos por el envejecimiento y mejorar la calidad de la piel.
Otro uso habitual es el aumento mamario en pacientes que buscan una alternativa más natural a los implantes de silicona. Además, se emplea en cirugía reconstructiva para corregir defectos postquirúrgicos, asimetrías o irregularidades en la superficie cutánea.
Quiénes son candidatos ideales para la lipotransferencia
El éxito del procedimiento depende en gran medida de las condiciones previas del paciente. Las personas con depósitos de grasa suficientes para la extracción y con una piel en buen estado son las que obtienen mejores resultados. La elasticidad cutánea es un factor clave, ya que influye en la adaptación de la piel tras la liposucción y en la armonización del contorno corporal.
Las personas que presentan un índice de masa corporal demasiado bajo pueden no ser candidatas idóneas, ya que la disponibilidad de tejido graso es limitada. Del mismo modo, quienes buscan un aumento excesivo en una sola sesión pueden no obtener los resultados esperados, ya que el injerto adiposo tiene un límite de integración y parte del tejido puede reabsorberse con el tiempo.

Factores que pueden influir en la viabilidad del injerto graso
Para optimizar los resultados, es importante considerar distintos factores que afectan la supervivencia del tejido transferido. La técnica empleada en la extracción y procesamiento de la grasa juega un papel determinante en la tasa de éxito del injerto.
El estilo de vida también incide en la permanencia de los resultados. Fumar puede comprometer la vascularización de los tejidos y reducir la tasa de integración del injerto. Una alimentación equilibrada y una correcta hidratación favorecen la regeneración celular y mejoran la calidad del resultado final.
El postoperatorio es otro aspecto clave. Es necesario evitar la presión sobre la zona tratada durante las primeras semanas y seguir las recomendaciones médicas en cuanto a reposo, uso de prendas de compresión y actividad física.
Beneficios y limitaciones de la lipotransferencia
La lipotransferencia es una técnica ampliamente utilizada en cirugía estética debido a sus múltiples ventajas. Al emplear grasa autóloga, evita el riesgo de rechazo y permite mejorar el contorno corporal de forma natural. Sin embargo, como cualquier procedimiento, tiene ciertas limitaciones que deben considerarse antes de someterse a la intervención.
- Resultados naturales y progresivos: la grasa injertada se integra en los tejidos, proporcionando un acabado armonioso sin cambios abruptos en la fisionomía.
- Ausencia de material sintético: al utilizar tejido propio, se eliminan los riesgos asociados a implantes o sustancias externas.
- Mejora en dos zonas del cuerpo: permite reducir depósitos de grasa localizada y al mismo tiempo aumentar volumen en otra área.
- Volumen final variable del injerto: parte del tejido graso puede reabsorberse con el tiempo, lo que podría requerir retoques en algunos casos.
- Durabilidad y estabilidad del resultado: El tejido adiposo transferido que sobrevive al procedimiento es estable y duradero en el tiempo, aunque puede experimentar variaciones de volumen a largo plazo por las posibles fluctuaciones y cambios de peso y en porcentaje de grasa corporal de los pacientes.
- No es un tratamiento para adelgazar: su propósito es remodelar y armonizar el contorno corporal, no sustituir la pérdida de peso.
Si bien la lipotransferencia ofrece resultados satisfactorios en la mayoría de los casos, es importante contar con expectativas realistas y seguir las recomendaciones médicas para optimizar la integración del injerto graso.
Tomar la decisión de someterse a una lipotransferencia implica evaluar distintos factores, desde la idoneidad como candidato hasta las expectativas de los resultados. Un diagnóstico médico preciso y una consulta con un especialista en cirugía estética son esenciales para determinar si este procedimiento es la mejor opción según cada caso particular.